Aprendizajes Significativos Contextualizados...

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miércoles, 24 de julio de 2019

¿CÓMO ESCRIBIR UN ENSAYO?


1. ¿Qué es un ensayo?
2. Antes de empezar a escribir
3. La organización del ensayo
4. Después de escribir
5. Mantenga y mejore sus ensayos
6. La lógica
7. Las transiciones
8. Cómo citar
1. QUÉ ES UN ENSAYO
Redactar un ensayo consiste en poner por escrito un pensamiento, una opinión, aunque no todo tipo de escrito (o también llamado redacción) es el apropiado dentro del mundo académico. Al escrito académico lo llamamos ensayo.
El ensayo es un tipo de prosa que brevemente analiza, interpreta o evalúa un tema. Se considera un género literario, al igual que la poesía, la ficción y el drama. El ensayo con el que se suelen encontrar los estudiantes es el ensayo que constituye una pregunta de tarea o examen y que se diferencia de otros tipos de redacción en que utiliza un tono formal. Por ello deben evitarse el humor, el sarcasmo, el vocabulario coloquial y las observaciones tangenciales o irrelevantes.
Hay que tener presente que existe más diferencia entre el lenguaje hablado (informal) y escrito (formal) en español que en inglés, por lo que a un angloparlante a menudo el estilo español le parecerá impersonal e incluso pretencioso. Se escribe para un lector que, aunque inteligente, no necesariamente conoce a fondo la materia. De hecho, el propósito fundamental del ensayo de examen o tarea es demostrar los propios conocimientos sobre el curso de la manera más completa posible. Es importante responder exactamente a la pregunta.
Hay que tener en cuenta que un ensayo suele juzgarse de acuerdo con tres criterios:
1. Un contenido relevante y bien documentado.
2. Un argumento apropiado y bien organizado.
3. El uso correcto e idiomático del lenguaje.

2. ANTES DE EMPEZAR A ESCRIBIR
No piense que los escritores profesionales escriben cualquier texto de una sola vez. Antes de llegar al texto definitivo deben escribir varios borradores. Le ocurrirá lo mismo y no debe desanimarse por ello pues es parte del proceso. Le recomiendo que, en los inicios del proceso, no se preocupe por lograr un vocabulario idóneo ni pierda el tiempo con el diccionario. Eso corresponde a una etapa posterior.
Cuando no logre encontrar la palabra adecuada, escriba la que más se le aproxime y subráyela, o no se moleste por utilizar una palabra en español y déjela en su propio idioma. Los pasos en la elaboración de un ensayo son:
1. Hacer una lista de ideas. Una vez hecha, intente buscarle un orden lógico y ordenarla por categorías.
2. Hacer un esbozo. Ello le permitirá presentar todas las ideas así como los argumentos centrales de un modo visual.
3. Escribir el primer borrador, y luego todos los que sean necesarios.

3. LA ORGANIZACIÓN DEL ENSAYO
Un ensayo consta de 3 partes fundamentales: introducción, nudo o cuerpo, y conclusión. A continuación veremos cada una de esas partes en detalle.
3.1. Introducción
La introducción le indica al lector: el propósito del escritor, el acercamiento al tema y la organización que seguirá el ensayo. Vamos a ver cómo se logra algo tan aparentemente complejo.
El primer paso de la introducción consiste en generar ideas pero ¡cuidado!: se trata de generar ideas sobre una pregunta concreta y no sobre un tema muy amplio. Por lo tanto, habrá que limitar el tema y enfocarlo, es decir, organizarlo de acuerdo con una cierta perspectiva y mediante una serie de preguntas que el escritor se hace a sí mismo.
Al enfocar el tema es posible elaborar la tesis: una frase que consiste en la respuesta a una pregunta de enfoque. Ahora bien, para llamar la atención del lector esa tesis puede hacer uso de las siguientes estrategias:
· Sorpresa: cuando manifiesta el hecho más notable o imprevisto del ensayo.
· Confirmación: cuando se basa en la información que el lector ya conoce a fin de que le sea más fácil aceptar el resto de la argumentación.
· Contradicción: cuando empieza con una idea común y aceptada por una mayoría, para seguidamente demostrar que es errónea y corregirla.
· Suspenso: cuando se presentan los datos poco a poco dejando abierta la pregunta clave, tal vez planteándosela al lector.
La introducción, que no se extenderá más de un párrafo (a lo sumo dos), contendrá las siguientes partes:
· Primero, una breve introducción general al tema.
· Seguidamente la tesis, la cual indicará la interpretación de las implicaciones de la pregunta así como el orden que seguirá el ensayo.
A continuación, veremos una serie de tesis correspondientes a preguntas concretas.
Pregunta 1. Describa al personaje principal del Poema de Mío Cid.
Tesis 1. El Cid, personaje principal del Poema, se distingue por su fortaleza física, propia de guerrero, y su fortaleza interna que lo vuelve símbolo del padre y del esposo cristiano. Esta tesis indica lo que el escritor considera fundamental en la personalidad del Cid, y a la vez indica la organización del ensayo que consistirá en un párrafo destinado a la fortaleza física, otro destinado a la fortaleza interna, y una conclusión. Por cierto, utiliza la estrategia de sorpresa al aunar fortaleza física e interna.
Pregunta 2. Compare los personajes de Don Quijote y Sancho Panza.
Tesis 2. En general, los personajes de DQ y SP parecen totalmente opuestos: DQ representa al ser idealista y SP al realista. Sin embargo hay momentos en la novela en que los papeles parecen invertirse. Esta tesis indica que un párrafo se dedicará a desarrollar el idealismo de DQ por medio de ejemplos sacados de la obra, el otro a desarrollar el realismo de SP, el otro a comparar los puntos de contacto entre ambos y, por último, se encontrará la conclusión.
Este es un ejemplo de ensayo de comparación y contraste en el que dos párrafos están dedicados al contraste y uno a la comparación. Utiliza la estrategia de contradicción.
¡OJO!:
Hay que tener en cuenta que la introducción, en la mayoría de los casos, se escribe una vez la organización del ensayo está clara, es decir, después de varios borradores. Ahora bien, el pensar en la tesis rápidamente facilita mucho el proceso.
En los ensayos de tarea/examen el título es la pregunta misma. Sin embargo, cuando escriba un ensayo con otros propósitos debe tener presente la gran importancia del título, el cual es una guía o señal retórica para el lector.
El título por sí solo puede despertar el interés o apatía del lector y es también importante porque transmite, desde el principio, la impresión que quiere comunicar el escritor.

3.2. Nudo o cuerpo
En el nudo/cuerpo tiene lugar el desarrollo de los aspectos que se indicaron en la introducción. Por lo general, cada aspecto mencionado en la tesis ocupará un párrafo del ensayo. Ahora bien, la organización del nudo/cuerpo variará algo según se escoja una u otra estrategia de argumentación. Es una sección muy importante del ensayo pues demuestra la capacidad de organización y argumentación del escritor. Así pues, son cruciales en esta sección, el uso adecuado de transiciones y el buen manejo de la lógica. Existen diferentes estrategias de organización del nudo/cuerpo, con frecuencia, se utilizan varias de ellas en el mismo ensayo.
El ensayo académico no suele hacer uso de la descripción ni de la narración sino de la exposición, es decir, incluye una declaración general (tesis) y la evidencia específica para apoyarla.
Ahora bien, dependiendo del propósito, el escritor utilizará una u otra estrategia de argumentación:
· El análisis. Consiste en la descripción de partes o componentes de una entidad. Es una técnica propia del estudio de la literatura. Así pues, el análisis de una novela incluiría los personajes, el argumento, el punto de vista y demás elementos que componen la novela.
· Comparación y contraste. Sirve para señalar semejanzas y diferencias entre dos o más conjuntos o entidades.
· Definición. Aclaración de un término o concepto que el lector puede desconocer. Los diferentes modos de definir incluyen: la situación de un concepto dentro de una clase, la ilustración por medio de ejemplos, el uso de sinónimos y la etimología.
· Clasificación. Se parece mucho al análisis pero en vez de preguntarse por las partes de que se compone la totalidad se pregunta por las diferentes clases de la entidad. Por ejemplo, la novela picaresca se podría estudiar como una clases dentro de la novela en general en tanto que es un subgrupo o género.
· La causa y el efecto. Examina un objeto o fenómeno y busca sus orígenes y consecuencias.

¡OJO!:
Otro modo de convencer al lector no por la evidencia sino por la emotividad corresponde a las llamadas estrategias de persuasión. Se recurre al lenguaje figurado (imágenes, metáforas y otras figuras retóricas) con el fin de llegar al lector. Si bien se utilizan tanto en publicidad como en la escritura creativa, no son materia de este curso y no deben utilizarse en los ensayos académicos.

3.3. La conclusión
La conclusión es el último párrafo del ensayo y debe recoger (o recapitular) las ideas que se presentaron en la tesis, en la introducción. En la conclusión se invierte la fórmula de la introducción: se empieza con un breve resumen del ensayo y se termina con una frase bien pensada que llame la atención del lector sobre el punto clave del artículo.
Esta última frase debe reflejar bien el enfoque del ensayo y a menudo servir para situar la idea central dentro de un contexto más amplio.

4. DESPUÉS DE ESCRIBIR

Una vez terminado el ensayo debe revisarlo. Tenga en cuenta que esta revisión consiste en dos pasos fundamentales: ·
En la primera revisión debe observar el contenido y la organización del ensayo, ver si comunica su propósito al lector y si hay cohesión entre las partes. ·
En la segunda revisión debe fijarse en los aspectos gramaticales. Entre ellos, prestará atención a los signos de puntuación, la acentuación, la concordancia entre género y número, la ortografía de las palabras que dude (éste es el momento de usar el diccionario), y los aspectos de gramática, especialmente los que se hayan dado en clase hasta el momento de esa tarea y aquellos con los que suela tener dificultad.
Le recomiendo que anote los problemas gramaticales que tuvo en este ensayo y que los compare con los del ensayo anterior. Quizás sería de utilidad hacerse una lista de sus 6 errores comunes para revisarlos antes de entregar la siguiente tarea. Le ayudará a mejorar en tareas siguientes.

5. MANTENGA Y MEJORE SUS ENSAYOS
El estilo evoluciona con el tiempo y la práctica. He aquí unas sugerencias para mejorar sus escritos e ir adquiriendo un estilo propio. Ahora que ya ha dedicado tantas horas a mantener su presente nivel vale la pena mantenerlo, ¿no cree?
· Lea mucho, de estilos diversos, y fíjese en lo que le gusta y no le gusta del estilo de los demás. · Experimente con la escritura ensayando diversos estilos. Le ayudará a encontrar el propio.
· Lea con cierta regularidad un periódico en la red. Fíjese en el vocabulario y en las construcciones desconocidas.
· Mantenga un diccionario personal para ir anotando nuevas expresiones, o palabras con las que tiende a tener dificultad, a medida que las encuentre.
· Escriba mucho. Escriba frecuentemente para sí mismo: anote momentos clave de su vida en un diario o escriba sobre asuntos importantes aunque no vaya a compartirlos con nadie.
· Mantenga correspondencia en español con algún amigo, o participe en un chat-room en español.

6. LA LÓGICA
La lógica es crucial en un ensayo y lograrla es algo más sencillo de lo que parece: depende principalmente de la organización de las ideas y de la presentación. Para lograr convencer al lector hay que proceder de modo organizado desde las explicaciones formales hasta la evidencia concreta, es decir, de los hechos a las conclusiones. Para lograr esto el escritor puede utilizar dos tipos de razonamiento: la lógica inductiva o la lógica deductiva.
 De acuerdo con la lógica inductiva el escritor comienza el ensayo mostrando ejemplos concretos para luego deducir de ellos las afirmaciones generales. Para tener éxito, no sólo debe elegir bien sus ejemplos sino que también debe de presentar una explicación clara al final del ensayo. La ventaja de este método es que el lector participa activamente en el proceso de razonamiento y por ello es más fácil convencerle.
De acuerdo con la lógica deductiva el escritor comienza el ensayo mostrando afirmaciones generales, las cuales documenta progresivamente por medio de ejemplos concretos. Para tener éxito, el escritor debe explicar la tesis con gran claridad y, a continuación, debe utilizar transiciones para que los lectores sigan la lógica/argumentación desarrollada en la tesis.
La ventaja de este método es que si el lector admite la afirmación general y los argumentos están bien construidos generalmente aceptará las conclusiones. ¿Cuándo debemos utilizar uno u otro método? Eso depende del tema que deseemos tratar.
En el caso de un asunto que le es familiar al lector, la lógica inductiva, con la participación activa del lector, suele resultar más interesante. Ahora bien, si los lectores perciben el asunto como desconocido, complicado, o más allá de su propia experiencia, reaccionarán más positivamente al método deductivo. El escritor puede así presentar las opiniones de los expertos al principio, lo cual les sirve a los lectores como guía o consejo en una materia desconocida.
¡OJO!:
Los problemas lógicos que hay que evitar son las generalizaciones (comentarios sin fundamento), los argumentos circulares (explican el tema con las mismas palabras de la introducción sin aclaraciones), los saltos de lógica (información irrelevante que no tiene conexión alguna con las premisas propuestas).

7. LAS TRANSICIONES
Las transiciones suelen ser expresiones, palabras o frases que conectan las ideas y los argumentos del escritor y son de fundamental importancia tanto para lograr mantener la lógica del ensayo (pues dan fluidez a lo que escritor quiere comunicar y hacen más clara la organización del ensayo), como para orientar al lector.
Las transiciones facilitan el paso de una idea a otra pues señalan los elementos clave y las conexiones entre las ideas. Todas estas expresiones pueden considerarse como en un segundo nivel de comunicación que complementa el argumento.
El uso correcto de las transiciones demuestra el dominio del idioma del estudiante avanzado. Por ello, es conveniente empezar a familiarizarse con ellas lo antes posible. La lista que sigue a continuación presenta una clasificación temática de algunas de las transiciones que puede utilizar. Naturalmente hay muchas otras y le aconsejo que mantenga una lista de ellas para poderlas utilizar en los ensayos. ·
Causa: ya que, dada/dado que, visto que, debido a, a causa de. · Certeza: por supuesto, sin duda, obviamente, claro que. · Contradicción: al contrario, sino, sino que. · Condición: en caso de que, con tal (de) que, a menos que, a condición de que. ·
Efecto: como consecuencia, entonces, por eso, como resultado. · Hecho imprevisto: sin embargo, a pesar de, aun así, aunque. · Incertidumbre: a lo mejor, quizá, al parecer. · Introducción del tema: con respecto a, con motivo de, tocante a. ·Medios [means]: de esta manera, de tal modo.
Orden temporal: primero, en primer/segundo lugar, a continuación, finalmente. · Repetición: es decir que, o sea que, en otras palabras.
¡OJO!:
En mi opinión, el ensayo informativo es aceptable para las clases de civilización y cultura pero no para las clases de literatura ya que uno de los propósitos de las clases de literatura es el educar tanto la lectura como la escritura crítica.

8. CÓMO CITAR:
En el mundo se utilizan varios formatos a la hora de escribir bibliografías y citar.
En primer lugar, notar que es importante entender el problema del plagio para saber cuál es el modo correcto de citar. Veremos cómo es el proceso que va de la lectura del texto de investigación a su reelaboración, por medio de una cita, en el ensayo.
· Al ir haciendo investigación, es recomendable que anoten en una página (o tarjeta) los datos del texto leído. Añadan también un resumen y las citas textuales más importantes para luego poder referirse a él.
· Es obvio que el copiar las palabras de otro es plagio. Nos referimos al texto de otro así: “La literatura llega a su madurez en España con Cervantes y Lope de Vega, a la vez que en Inglaterra lo hace con Shakespeare” (Cantarino 197). ·
Sin embargo, tomar las ideas de otro sin darles el crédito debido también es plagio, aunque después esa obra figure en la bibliografía. ¿Cómo es posible salir de este problema? Tras leer las obras de otros, escribir el ensayo consiste en resumir/sintetizar algunas de las ideas leídas pero expresándolas con sus propias palabras y dando crédito.
Por ejemplo: Vicente Cantarino resalta la importancia del Concilio de Trento, que asegura la postura religiosa de España, como momento en que el país se cierra a ideas extranjeras y se 10 dedica a cultivar la tradición propia (197). ·
Finalmente, debemos saber cómo anotar la bibliografía correctamente.
El formato básico es el siguiente:
(para libros) Apellido, Nombre. Título subrayado. Lugar de publicación: editorial, año.
(para artículos) Apellido, Nombre. “Artículo.” Nombre de la revista número (año): página –página.
Ejemplos:
Cantarino, Vicente. Civilización y cultura de España. Cuarta edición. Upple Saddle River, N.J.: Prentice Hall, 1999.
Shipley, George A. “A Case of Functional Obscurity: The Master Tambourine- Painter of Lazarillo, Tratado VI.” Modern Language Notes 97 (1982): 225-233.

Pasos para escribir un relato


Escribir un relato es tener una idea, sentarte y ponerla negro sobre el papel o la pantalla.
En diez pasos se puede enseñar cómo escribir un relato corto que arrase en los concursos literarios, con el que te sientas orgulloso. Pero déjame decirte que este ejercicio ya lo practicaron otros antes que yo.

1. Elige el tema
Una anécdota familiar, una conversación captada en el Metro, una noticia en el periódico, un chisme de la vecina pesada, un sueño que apuntaste a medianoche, una obsesión… Cualquier idea sirve para escribir relatos cortos. Cuenta algo que le pase a alguien. Así de sencillo.
A veces uno no elijo los temas. Más bien ellos lo eligen a uno. Me siento a escribir con una frase en la cabeza y de ahí sale el cuento. Una vez que lo conozco, me toca revisar el texto para cambiar algunos matices.

2. Plantea la estructura: inicio, nudo y desenlace
Todo relato parte de un inicio, que debe ser una frase con la suficiente fuerza como para enganchar al lector y crear un hilo conductor. Siempre que puedas, empieza el relato en medio de la acción. Eso aumentará el interés. Esta primera frase debe escribirse en función de la última. Así que, si no has ideado ya el final de tu cuento, seguramente tendrás que reescribirla una vez que lo hagas
.
En el nudo, comprime la acción del relato. Incluye todos aquellos incidentes que enriquecen y encaminan la historia hacia el desenlace. Es la parte con chicha, el plato principal del menú. La intensidad debe ser tu bandera. Pero recréate lo justo. En un relato no puede sobrar nada. Y todavía te queda el postre.
El desenlace es esencial. 

El final debe dejarte con la boca abierta. Puede ser un final lógico; imprevisible; una vuelta de tuerca al argumento; o una última frase que deje la historia en el aire, con la necesidad de una puntada que debe coser el lector.

3. La trama es la acción

Esa anécdota, sueño, desvarío, reflexión o chisme con el que iniciaste el relato, debes vestirla con más incidentes. Con la acción, en definitiva. La manera en la que colocas ese tejido, en la que dispones los elementos que desembocan en el mar, sería la trama. Mi consejo es que vayas aumentando la tensión del cuento, que gane en intensidad hasta la explosión final.

4. No expliques, muestra

Esta regla vale para un relato corto o para una novela de mil páginas. Pero en un relato corto se hace más necesaria que nunca, porque ahorrar palabras es una de las bases del éxito.
No reproduzcas el monólogo interior del protagonista para explicar que está cansado de la actitud de su hijo (a no ser que el relato esté narrado en forma de monólogo interior). Muestra con un par de acciones cómo el padre se aparta cuando su hijo viene a abrazarle o cómo aprieta los dientes y los puños cuando el heredero elude sus responsabilidades.
 5. Algunos trucos
La elipsis es una figura en la que podemos confiar para abreviar el relato corto. No incluyas escenas que luego se expliquen con una frase final o con la actitud del protagonista. No se trata de birlar información al lector, sino más bien de jugar con su ausencia.
No abuses de las descripciones. En un cuento deben estar al servicio de la acción. Y ser breves hasta niveles microscópicos.
Los diálogos también deberían estar apoyando a la trama, no sólo mostrando a los personajes.
Intenta limitar el tiempo a un período corto. No puedes hablar de la historia de una familia de pescadores a lo largo del siglo XX. Eso déjalo para una novela. Limítate a narrar aquella vez que el hijo mayor salvó al padre de morir ahogado con una espina de lubina vengativa.

6. Cuenta las palabras del relato corto

Cualquier cuento menor de 1.000 palabras es un microcuento. Que también molan, pero ahora no estamos en eso. Un relato corto debe comprender entre 1.000 y 7.000 palabras.
Si se va más allá, hasta las 17.000, es una novelette, que ya coquetea con la novela corta. Entre las 17.000 y las 40.000, hablamos de una novella o novela corta.

7. Escríbelo en un tiempo razonable

Si el relato lo escribes durante un período muy largo, varios meses incluso, probablemente tu situación vital cambie, y eso afecte al relato. Lo ideal es terminarlo en una semana. Dos como mucho. Y después, dejarlo reposar durante el tiempo que consideres para entrar en la fase más importante: la de corrección.


8. Corrige con tijeras de podar

Pues manos a la obra.
  • Pregúntate si ha transcurrido el tiempo suficiente como para ver el relato con otros ojos.
  • Si es así, léelo en voz alta. Las cacofonías o las repeticiones se detectan mejor.
  • No debe sobrarte ni una coma. Una frase que no esté justificada, resta potencia al relato. Una palabra de más, es un éxito menos.
  • Encuentra el verbo adecuado. No lo adornes con adverbios.
  • Los adjetivos son el enemigo a batir.
  • Describe a tu personaje con un par de rasgos que de verdad lo identifiquen.
  • Cíñete a la acción del relato. Las digresiones déjalas para las reuniones del colegio de tu hijo. O para las charlas futboleras.
  • Revisa los diálogos e intenta reducirlos a la mínima expresión.
  • ¿De verdad que esa descripción de sus ojos es necesaria? ¿Y esa otra de cómo las lágrimas se suicidaban desde sus mejillas?

9. Envía el relato corto a un concurso literario

O envíaselo a un lector cero profesional. O que lo lea ese amigo o amiga que devora los libros… 
Con todos los consejos que recibas, le das un par de vueltas más al relato, y a triunfar. O no. Entonces te centras en una nueva idea y a perfilar el mejor cuento que seas capaz de escribir.

10. Lee a todos los grandes cuentistas



martes, 2 de julio de 2019

El castellano en Venezuela. ÁNGEL ROSENBLAT

El viajero que llega a tierras venezolanas con su bagaje de castellano «oficial», está expuesto a más de una sorpresa. Su automóvil pasa a la humilde categoría de carro, y si eso puede molestarle, se consolará cuando al reventársele una tripa no tenga que recurrir al médico —trance siempre peligroso—, sino a su tripa de repuesto, o a un parcho (o palcho). Por los caminos le sucederá que, sin ser faquir, tenga de cuando en cuando que comerse una flecha, o sea marchar a contramano. Si lleva consigo a una señora, ella podrá tener ansias, pero no hay que hacerse ilusiones, porque en seguida dará pruebas evidentes de náuseas. Puede algún colega exigirle que le preste el gato; no hay que creer que ese exigir sea prepotencia, porque no es nada más que rogar, y en seguida tendrá la prueba porque, agradecido ante su amabilidad, lo invitará a pegarse unos palos en un botiquín. No es para alarmarse: es una invitación muy simpática a tomarse unos tragos en una taberna o bar.

Y si no es usted automovilista, si es usted señora de su casa y tiene que ir al mercado, sus tribulaciones pueden ser muy serias. Para obtener su carne tendrá que recurrir a la pesa y al pesero, o pesador, porque eso de carnicería y carnicero parece excesiva crudeza. Verá que el apio no es apio, sino un tubérculo indígena, y si se empeña en conseguir apio para aromatizar, con perejil, sus sopas, tendrá que recurrir a sus reservas de francés o de inglés y pedir celerí. Si quiere habas o porotos (es el nombre quechua, extendido hasta la Argentina), tendrá que conformarse con las caraotas negras, que dan uno de los platos criollos más deliciosos. Y si quiere calabaza tendrá que pedir aullama («en el monte aúlla, y en la casa llama», adivina adivinador). Y le ofrecerán además la yuca, el ocumo y el ñame, para que pueda preparar el sabroso sancocho venezolano, temible rival del puchero argentino y del cocido español.

Pero sus tribulaciones reales comenzarán en el momento de pagar. No porque los precios le parecerán una horrenda prueba de xenofobia (más bien lo son de antropofobia, y también de misoginia), sino porque se perderá usted haciendo cuentas, de bolívares, bolívares fuertes, soberanos, bolos, bolívares y palos o fuertes. Si por una piña le piden a usted 25 monos, no se entusiasme; eso equivale a dos mil quinientos bolívares, porque un mono son cien bolívares. Siempre que vaya a comprar, el procedimiento más recomendable es entregar la cartera al vendedor. Si le da algo de vuelta, dése usted por contento. Si no, no se olvide de reclamar por lo menos la cartera.

Y aunque no sea usted automovilista ni dueña de casa, siempre se llevará sus sorpresas. Cuando le presenten dos morochas debe usted saber que son dos hermanas gemelas, aunque sean rubísimas (en la Argentina serían «dos morenas»). Es frecuente que un hombre le diga: «¡Hay que amarrarse los calzones!» antes de emprender una acción que requiera toda la hombría, y olvide que los calzones son en otras tierras prenda exclusivamente femenina. Eso sí, cuídese usted de la mamadera de gallo, que también se llama aquí tomadera de pelo, porque el venezolano es temible mamador de gallo y delira por la guachafita. No se deje engañar por eso de las estaciones del año. Hay solo dos, pero el invierno se caracteriza por ser más caluroso que el verano. En compensación, le da por llover más: el invierno está muy recio le dirán porque es una temporada muy lluviosa, o que está cayendo un invierno bravo, o un palo de agua, lo cual equivale a un chaparrón. Si le dicen voltee la esquina, no quieren decirle que la derribe, sino que la doble usted. Y procure que no le coloquen en el camino una concha de mango, porque se irá indefectiblemente de bruces, como cuando le colocan a uno una cáscara de banana o de plátano, y es cosa que aquí hacen a veces —o hacemos a veces los profesores amargos en los exámenes con los inocentes alumnos, o las agraciadas venezolanas con los siempre incautos pretendientes para hacerlos caer en las dulces redes del matrimonio.

El turista, ¡pobre!, se llevará a cada rato las manos a la cabeza. Tendrá una impresión extraña. Con todo, será una impresión falsa. Como las impresiones de todo turista. Hay una greguería del gran Ramón Gómez de la Serna, algo enigmática: «Dormía —dice— con la boca abierta, como si fuese un turista de los sueños.» ¿Y por qué un turista de los sueños tiene que dormir con la boca abierta? Seguramente porque un turista es por naturaleza un boca abierta, un hombre que anda por el mundo con la boca abierta.

La visión del turista es pintoresca, pero siempre superficial. Una guía del turismo lingüístico podría reunir varios centenares de expresiones que en otras partes se entenderían de manera distinta y hasta cómica, y muchas que en otros países son inocentes y aquí se han vuelto tabú (o viceversa). Pero lo mismo pasa con cualquier región del castellano; y si se quiere, del inglés o del francés. Por debajo del pintoresquismo superficial hay una profunda unidad de lengua española. Venezuela, todos los países hispánicos de América y España hablan una sola y misma lengua, aunque dentro de esa gran unidad, cada país, cada región, cada pueblo, y hasta cada individuo, tiene su propia fisonomía, sus propios matices. Venezuela tiene estilo lingüístico peculiar dentro de la gran unidad de la lengua española.

¿Cómo se explican las diferencias con otras regiones? En primer lugar, por la influencia indígena. Cada región americana tiene sus propios nombres para la flora y la fauna, porque sus árboles, sus flores, sus frutos, sus pájaros, constituyen su nota más original y característica. Muchas de las designaciones venezolanas son también antillanas, bien porque proceden de los indios arahuacos y caribes, comunes a Venezuela y las Antillas, o porque las trajo el conquistador español, que pasó en las Antillas su primera etapa de aclimatación americana, o porque pasaron de Venezuela a las Antillas en los cuatro siglos de contacto. Por ejemplo, yuca, cazabe, arepa, cabuya, caoba, bucare, caimito, anón, guanábana, guayaba, maguey, mamey, merey, guamo, guácimo, ceiba, totuma, papaya, mangle, sabana, comején, iguana, nigua, jején, cocuyo, acure, guabina, carite, caimán, tiburón, colibrí, morrocoy, guacamaya y muchas más. Y hasta hay una voz indígena de Venezuela que ha tenido rara y brillante fortuna por el mundo: butaca, de los indios cumanagotos. Y otra, que no es indígena: el arrastracueros venezolano, que ha circulado por Europa y ha vuelto a América transfigurado en el rastaquouère francés.

Además, las distintas regiones de Venezuela se diferencian bastante entre ellas. Caracas (y todo el Centro) se caracteriza por el papelón (grandes conos de azúcar sin refinar), los Andes por la panela (panes cuadrilongos del mismo azúcar). En Caracas la banana se llama cambur (en cambio el plátano es una variedad que se come asada, frita o sancochada), y en Los Andes guinea. El cambur se puede considerar la fruta nacional, no solo por la cantidad de platos en que entra o por la veintena de variedades que ofrece, con nombres pintorescos (topocho, locho, pineo, cuyaco, titiaro, dominico, manzano, morado, negro, roso, mataburro, rabo de mula, jartón, zumbi, etc.), sino porque tener un cambur (un puesto público) es ideal legítimo de todo ciudadano, y hasta varios cambures, lo cual ya es encamburarse muy seriamente (lo mismo que en España enchufarse). Y así como es muy agradable tener un buen cambur, es horrendo que lo descamburen a uno, lo cual es perder el cambur, o que le corten el cambur.

Otra fruta diferenciadora de los venezolanos es el aguacate (el nombre es mejicano; en los países del Sur, palta, de origen peruano); en Los Andes se llama cura (de los antiguos muiscas). Y se cuenta de un pobre campesino que había perdido su mula y preguntaba desconsoladamente a todo el mundo: «Ore, pares, ¿usted no ha visto una mula cargada de cures verdes, la santa cruz matada y el gobernador de ña rastra?». La cruz matada es el lomo llagado, y el gobernador es el cabestro.

Las distintas regiones de Venezuela se diferencian además por la pronunciación y por la morfología. En líneas muy generales se puede hablar de dos regiones: las tierras altas y las tierras bajas.

Las tierras bajas de Venezuela (Caracas, con todo el Centro; la Costa, desde Maracaibo hasta Oriente; los Llanos y Guayana) relajan las consonantes: aspiran o se comen las eses (loj hombrej, laj ocho, lo fósforo, etc.), debilitan o pierden la d intervocálica (toíto, venío, una bofetá, etc.), pierden la r final (voy a comé, etc.), confunden r y l (señol, sordao, etc.), pronuncian débil y velar la n final de palabra (corazón, etc.), Hay quienes creen que algunos de esos rasgos (por ejemplo la confusión de r y l) se deben a influencia negra. Es una suposición gratuita. La verdad es que se da, en general, en casi todas las tierras bajas de América, y también en Extremadura y Andalucía. Gabriel y Galán, en sus poesías extremeñas, escribe señol, mejol, peol, invielno, huélfano, etc. La comedia madrileña se burla del maestro andaluz que dice: «Niños: barcón, sordao y mardita sea tu arma se escriben con l».

En cambio, las tierras altas de Venezuela (los estados andinos de Mérida, Táchira y Trujillo), como la región andina de Colombia y las tierras altas de toda América, pronuncian muy bien, y hasta con cierto énfasis, todas las consonantes. Un andino se distingue en seguida de los demás venezolanos por la manera como silba las eses. Hay además en Los Andes un rasgo lingüístico que sorprende a los profanos: el voseo. Se dice vos sos, vos tomás, vos tenés, etc., igual que en Colombia, la Argentina u otros países. Este voseo se extiende por gran parte de los Estados Lara y Falcón.

También la extensa y rica zona del Zulia, con su gran ciudad de Maracaibo («la tierra del sol amada», y en verdad que hay amores que matan), tiene voseo. Pero es un voseo distinto del andino: vos sois, vos cantáis, vos tenéis, etc. Esas formas son también generales en Trujillo y penetran en Lara, Falcón y Yaracuy. En todas esas regiones de voseo son corrientes imperativas como vení, decí, salí, cantá, que proceden de los antiguos venid, decid, salid, cantad, usados para dirigirse a una sola persona (la gente cree que se deben a desplazamiento del acento). Esos imperativos se conservan también en muchos lugares de los Llanos y de Guayana, como resto del voseo español, que fue general en España y América en todo el siglo XVI.

Tierras altas y tierras bajas se diferencian además por las fórmulas de tratamiento. En Los Andes todavía se oye su merced, aunque no tanto como en Colombia y la Sierra del Ecuador. El andino trata de usted o vusté hasta a su mujer, los hijos o los hermanos (cuando se enfada usa el vos). En cambio, el caraqueño, el oriental o el llanero tratan de tú a todo el mundo. En general, Venezuela es tierra de una campechanía asombrosa. Por fortuna, no existen las rígidas jerarquías de otras partes ni el figurón, que tantos estragos hace en algunas tierras. El prestigio hay que ganárselo día a día, y en ese sentido nadie vive de sus rentas. Hay una simpática familiaridad. El apretón de manos casi no existe: las personas se abrazan, o se dan palmadas en los brazos. Y por menos de nada un estudiante da unos cariñosos golpecitos en el hombro a su anciano profesor. El venezolano es, en general, enemigo de toda solemnidad.

También llama la atención en Venezuela la gran cantidad de voces de origen inglés (mejor dicho, norteamericano). No solo las del deporte (sobre todo las del base-ball), de los negocios (desde chequear, que está desplazando al galicismo controlar), o de la industria (la petrolera, etc.). Hay una verdadera inundación de anglicismos, hasta en la casa del más sencillo ciudadano, aun en el apartamento más humilde: el hall, el living, el pantry, el clóset, el seibó, el estor, sin contar partes más excusadas. Y no hay que olvidar los anglicismos enmascarados, como las plumas fuentes, las fuentes de soda y los perros calientes. El más horrendo es el okey y el más simpático el picoteo: de pick up, el fonocaptor de radio y fonógrafos, se ha formado picot, y de ahí picotear, bailar al son del picot, y picoteo ‘fiesta donde se puede picotear’ (quizá haya además juego con picoteo, de pica, asociándolo con parloteo, etc.).

¿Y qué tiene de extraño que haya tantos anglicismos, si todo llega de los Estados Unidos, en lata, hasta las frutas tropicales, los refrescos, el cacao y otras especialidades venezolanas? Con esto del progreso técnico, parece que hay señoras que han encargado sus niñitos a Nueva York (antes los traían de París) y cualquier día llegan enlatados, en potes. ¡Es comodísimo!

He ahí uno de los aspectos más ostensibles de la nueva Venezuela. El léxico está en constante renovación y marcha con los vaivenes del mundo. Hemos pasado por la época del cabaret, la boîte, el cognac, el champagne, el rouge, el paltó, el control y la toilette, y estamos entrando en la del dancing, el cocktail, el brandy, el whisky, el carro y el chequeo. ¡Cómo cambia el mundo!

Pero más importante, desde el punto de vista lingüístico, es el sistema de preferencias dentro del castellano mismo. Amado Alonso decía que todo el lenguaje de Buenos Aires se podía reducir a dos palabras de signo opuesto: todo lo bueno es lindo, todo lo malo es macana. En Venezuela todo lo bueno es sabroso: no solo un manjar, sino también un paisaje, un concierto, una persona, una fiesta, una película, una conversación, un paseo, etc. Y entre las valoraciones negativas, la que tiene más peso es la de la mala suerte, lo pavoso. Tener pava o pavita o ser pavoso es la suprema descalificación. Hay una verdadera profusión de palabras equivalentes: junto a la pava, la mabita (de ahí mabitoso), la guiña (del francés guigne) y el mayén (que puede ser verde o floreado), y aun una serie de términos regionales. Todo venezolano que se precie tiene su lista de cosas pavosas (es pavoso por ejemplo, un paraguas abierto dentro de la casa, un sombrero encima de la cama, un zaguán empapelado, encontrarse con un tuerto o un bizco, etc.), y también de personas pavosas. La contra de lo pavoso es hacer un ademán típico, y además el cariaquito morado. El lenguaje revela el fondo supersticioso y juguetón del pueblo venezolano.

Otro rasgo importante es la afición a los términos genéricos. Todo objeto grande o pequeño, es un bicho (o bicha), un coroto o un perol (y aun perola). Toda persona, respetable o no, es un tercio (o terciazo), un o una cifra («Fulano es una cifra valiosa del magisterio»). Contaba Pocaterra que de regreso de uno de sus viajes le dijo un amigo, que quería lanzarlo por los azarosos caminos de la política venezolana:

—Tiene usted que ponerse en contacto con los elementos.

La frase le pareció muy profunda, porque un político que se precie debe familiarizarse estrechamente con los cuatro elementos, el agua, el aire, la tierra y el fuego (sobre todo el fuego). Pero no, el amigo aludía nada más que a los elementos del partido.


Pero no exageremos. El castellano de Venezuela tiene plena fisonomía americana y puede uno deslizarse plácidamente por él, no sin algún tropiezo, como por las hermosas carreteras y autopistas del país. El que maneje el castellano solo por los diccionarios y las gramáticas puede llevarse sorpresas. Pero el que conozca el habla familiar y popular de otras partes de América, o el castellano hablado en Madrid o en Sevilla, se sentirá en casa propia. Porque en Venezuela se habla una variedad dignísima del castellano. A cada paso sorprende, en el habla familiar, la extraordinaria riqueza de giros, de comparaciones ingeniosas, de expresiones pintorescas y metafóricas, la imaginería verbal, la profusión de matices. Y la prensa y la literatura presentan en general un castellano que puede parangonarse en dignidad y belleza con el de cualquier país de América. Un castellano que ha dado una nota muy alta y muy original en el cuento, en la novela y en la poesía.

viernes, 19 de abril de 2013

Características cognitivas del niño en edad preescolar


ÁREA DE DESARROLLO COGNITIVO O COGNÓSCITIVO:
Es el proceso evolutivo de transformación que permite al niño ir desarrollando habilidades y destrezas, por medio de adquisición de experiencias y aprendizajes, para su adaptación al medio, implicando procesos de discriminación, atención, memoria, imitación, conceptualización y resolución de problemas.
PROCESOS COGNITIVOS:
·         DISCRIMINACIÓN: Mecanismo sensorial en el que el receptor distingue entre varios estímulos de una clase o diferente, seleccionando uno y eliminando los demás.
·         ATENCIÓN: Función mental por la que nos concentramos en un objeto. Aunque es un proceso cognitivo también es un proceso afectivo ya que depende, en alguna medida, de la experiencia que haya tenido el individuo con lo observado. La atención es el primer factor que influye en el rendimiento escolar.
·         MEMORIA: Capacidad para evocar información previamente aprendida. Se involucra básicamente las siguientes fases:
·          
o    Adquisición de la información: es el primer contacto que se tiene con la información (ver, oír, leer, etc.)
o    Proceso de almacenamiento: se organiza toda la información recibida.
o    Proceso de recuperación: es la utilización de la información recibida en el momento necesario.
·         IMITACIÖN: Capacidad para aprender y reproducir las conductas (simples y complejas) realizadas por un modelo. En la imitación se involucran los procesos cognitivos, afectivos y conductuales. El niño imita todo lo que esta a su alcance. En el juego el niño reproduce o representa las actividades de quienes lo rodean: padres, maestros, hermanos, amigos; le gusta representar papeles más que ser el mismo.
·         CONCEPTUALIZACIÓN: Es el proceso por el cual el niño identifica y selecciona una serie de rasgos o claves (características) relevantes de un conjunto de objetos, con el fin de buscar sus principales propiedades esenciales que le permiten identificarlo como clase y diferenciarlos de otros objetos.
·         RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS: Capacidad que se tiene, de acuerdo a los aprendizajes y las experiencias, para dar respuestas a diferentes situaciones y conflictos.
CARACTERÍSTICAS DEL ÁREA DE DESARROLLO COGNITIVO:
Comprendemos como área de desarrollo cognitivo aquella que comprende el conocimiento físico en términos del conocimiento de las propiedades físicas de los objetos y del modo del cómo actuar sobre ellos (explorando activamente con todos los sentidos; manipulando, transformando y combinando materiales continuos y discontinuos; escogiendo materiales, actividades y propósitos; adquiriendo destrezas con equipos y herramientas; descubriendo y sistematizando los efectos que tienen las acciones sobre los objetos, como por ejemplo agujerear, doblar, soplar, romper, apretar, etc.; descubriendo y sistematizando los atributos y propiedades de las cosas). El conocimiento lógico matemático definido en términos de las relaciones establecidas entre los objetos, tales como clasificación (investigando y descubriendo los atributos de las cosas; observando y describiendo las semejanzas y diferencias de las cosas, agrupando y apareando las cosas por sus semejanzas y diferencias; usando y describiendo objetos de diferentes maneras; conversando acerca de las características que algo no posee o la clase a la cual no pertenece; manteniendo más de un atributo en mente; distinguiendo entre algunos y todos; agrupando y reagrupando por otro criterio conjunto de objeto), seriación (haciendo comparaciones, por ejemplo: más alto, menos alto, más gordo, más flaco, menos lleno, etc.; arreglando varias cosas en orden y describiendo sus relaciones; probando y encajando un conjunto ordenado de objetos en otros conjunto a través de ensayo y error) y número (comparando cantidades; arreglando dos conjuntos de objetos en correspondencia 1 a 1 deshaciéndola y restableciéndola; recitando los números de memoria; contando objetos; midiendo y comparando material continuo; reconociendo y escribiendo numerales; llenando y vaciando espacios tridimensionales con material continuo y discontinuo).
También comprende el conocimiento espacio-temporal definido en términos de nociones que alcanza el niño de su espacio y de su tiempo. En cuanto al espacio se pueden mencionar las siguientes actividades: encajando, ensamblando y desamblando cosas; arreglando y reformando objetos; teniendo experiencias, describiendo la posición relativa, direcciones y distancias de las cosas, de su propio cuerpo; teniendo experiencias representando su propio cuerpo; aprendiendo a localizar cosas y lugares en el aula, centro y comunidad; interpretando representaciones de relaciones espaciales en dibujos, cuadros y fotos; diferenciando y describiendo formas; reproduciendo la posición espacial de los objetos en forma lineal, con objetos del modelo pero colocados de la manera más unida o más separada y en forma inversa. Las actividades con respecto al tiempo pueden ser: empezando y parando una acción al recibir una señal; teniendo experiencias y describiendo diferentes velocidades; teniendo experiencias y comparando intervalos de tiempo; observando cambios de estación (lluvia, sequía, frío, calor); observando relojes y calendarios que son usados para señalar el tiempo; anticipando eventos futuros; planeando acciones futuras y contemplando lo que uno ha planificado; describiendo y representando eventos del pasado: usando unidades convencionales de tiempo, cuando habla de eventos del pasado y futuros; observando, describiendo y representando el orden secuencial de los objetos.
De la misma manera comprende la representación definidita en términos de la capacidad del niño para representar objetos, personas o situaciones por otras, ya sea a nivel de índice, símbolos o signo. El conocimiento social, definido como la comprensión de las claves de la comunidad y la capacidad de entender y expresas sentimientos y deseos de sí y de los demás.

CUADRO COMPARATIVO DE LAS EDADES:
EDADES
CARACTERÍSTICAS DEL NIÑO
De 0 meses a 1 año
De 0 a 1 mes se observan básicamente conductas reflejas: deglución, actividad corporal, succión, etc.
Al llegar al mes fija la mirada en objetos por períodos cortos.
De 1 a 2 meses sigue con la mirada un objeto que se mueve dentro de su campo visual.
De 2 a 3 meses si se retira un objeto que el está viendo, continua mirándolo hacia el lugar donde desapareció, como esperando que reaparezca por él mismo lugar.
A los 3 meses mira el movimiento de sus manos, situadas frente a él en la línea media del cuerpo. También trata de alcanzar y tocar un objeto suspendido frente a él.
A la misma edad, 3 meses, discrimina a su madre de otras personas.
Entre los 4 y 6 meses descubre los objetos que están parcialmente ocultos.
Alrededor de los 5 y 6 meses, es capaz de quitarse del
De 0 meses a 1 año
Rostro, una tela. De igual manera al dejar caer un objeto en frente a él, no mira hacia el suelo al lugar en donde cae el objeto, sino que fija su mirada en la mano que lo lanza. También puede agarrar y soltar objetos voluntariamente.
Entre los 5 y 7 meses busca con su mirada objetos que desaparecen, mirando hacia el lugar en el cual desaparecieron.
Alrededor de los 6 y 8 meses, discrimina personas, objetos y situaciones conocidos y desconocidos. De igual forma puede imitar ademanes o gestos sencillos en esta edad.
Entre los 8 y 9 meses presenta las siguientes características: es capaz de anticipar eventos (por ejemplo, si observa que la madre toma su cartera, llora ante el hecho de que prevé la partida de la madre). Lanza los juguetes desde su cama, esperando que sean recogidos por otra persona. Hala la cuerda de un móvil para escuchar su música o ver sus movimientos. Aparta obstáculos para alcanzar un objeto. Imita acciones y gestos.
Alrededor de los 9 y 10 meses es capaz de buscar objetos que estén totalmente ocultos, aunque se observa una tendencia a buscar siempre en el mismo lugar.
A los 11 meses puede meter un objeto en una caja imitando al adulto.
Entre los 11 y 12 meses empuja tres bloques como si fueran un tren.
Como conclusión en esta edad se puede decir que el niño comienza a coordina lo que ve con lo que oye y sus ojos con sus manos. Agarra y ve; ve, agarra y chupa; oye, ve, agarra y chupa. Traslada objetos de un lugar a otro. Es muy explorador.
De 1 a 2 años
A los 12 o 13 meses puede sacar objetos de un recipiente, uno por uno.
Entre los 14 y 15 meses busca y utiliza un objeto que le ayude a alcanzar a otro (palo, cordel, etc.).
Alrededor de los 15 y 16 meses es capaz de hacer pares de objetos semejantes, al mismo tiempo también puede hacer pares con las ilustraciones de los mismos. En esta edad es capaz, de igual manera, de señalar el objeto que se le nombra.
De 1 a 2 años
Entre los 18 y 19 meses sigue órdenes que estén relacionadas, por ejemplo: ve al cuarto y trae mi cartera.
A los 19 meses imita lo que ha observado, lo que sus padres o hermanos hacen. Por ejemplo hablar por teléfono, actividades del hogar, etc.
Alrededor de los 20 y 22 meses, busca en varios sitios un objeto que ha sido escondido, sin él ver. En esta edad el niño es capaz de armar rompecabezas de dos o tres piezas.
A los 21 meses, cuando el niño imita puede utilizar varios objetos para representar ciertas acciones, como por ejemplo hacer rodar una caja representado un carro.
Al llegar a los 22 meses el niño dramatiza, abraza muñecos y los mece.
Entre los 22 y 24 meses, imita modelos o situaciones ausentes (que representan experiencias previas). En esta etapa el niño también puede representarse las acciones antes de ejecutarlas, por lo tanto puede analizar situaciones sencillas antes de actuar.
Como conclusión se puede decir que el niño es capaz de buscar y buscar cosas que se le han escondido, puede nombrar y reconocer distintas partes de su cuerpo y relacionarlas con las de otras personas; imita la conducta de los adultos en especial la de sus padres.
De 2 a 3 años
Encuentra un libro específico que se le pide.
Completa un tablero de formas geométricas de 3 piezas.
Dibuja una línea horizontal imitando al adulto.
Copia un círculo.
Hace pares con los objetos de la misma textura.
Señala "lo grande" y "lo pequeño", cuando se le pide.
Dibuja imitando al adulto.
Asocia colores, estableciendo pares de objetos con idéntico color.
Discrimina semejanzas y diferencias entre objetos que presentan gran contraste.
Coloca objetos adentro, afuera, arriba, abajo, cuando se le pide.
Nombra la acción que muestran las ilustraciones.
Hace pares con una figura geométrica y su ilustración.
Arma rompecabezas de cinco y seis piezas.
De 2 a 3 años
Sabe a cual sexo pertenece.
Establece diferencias entre "uno y dos" objetos, entre "muchos y pocos".
Puede contar hasta tres y cuatro objetos.
Indica su edad con los dedos.
De manera general se puede decir que el niño de 2 a 3 años cuando juega espontáneamente imita personajes conocidos, imita a los modelos de la televisión y las propagandas; reconoce los colores, los tamaños de los objetos (grandes, medianos y pequeños) y los conceptos espaciales (arriba, abajo, adentro, afuera).
De 3 a 4 años
Su pensamiento es egocéntrico, animista y artificialista.
No distingue las experiencias reales de las imaginarias, confundiendo con facilidad la fantasía con la realidad.
Identifica los colores primarios y algunos secundarios.
No es capaz de hacer correspondencia entre objetos.
Distingue entre objetos grandes y pequeños, pesados y livianos.
Hace clasificación por 1 atributo.
Distingue con objetos concretos los cuantificadores: muchos, pocos, todos, ninguno.
Recuerda la melodía de las canciones conocidas.
Sigue la secuencia o patrón (tamaño, color), que se le da con bloques o cuentas.
Cuenta hasta 10 imitando al adulto, pero no hace correspondencia.
Identifica y nombre objetos que son iguales y/o diferentes.
Identifica por lo menos 3 figuras geométricas (círculo, cuadrado y triángulo).
Representa la figura humana como un monigote.
A ciertas partes de sus dibujos les da nombres, pero varía constantemente de denominación ya que carece de intencionalidad al hacerlos.
Separa objetos por categorías.
Añade una pierna y/o un brazo a una figura incompleta de un hombre.
Como conclusión de las características de esta edad se puede decir que el niño coloca y nombra la cruz, el círculo,
De 3 a 4 años
El cuadrado, el triángulo en tableros de encaje. Imita secuencias sencillas con cubos de cuatro colores. Inventa cuentos siguiendo láminas en secuencias. Le agrada que le lean cuentos e historietas. Añade tronco y extremidades correctamente a un dibujo de la figura humana. Mete y saca aros de forma espontánea siguiendo el orden de tamaño.
De 4 a 5 años
Recuerda por lo menos 4 objetos que ha visto en una ilustración.
Dice el momento del día en relación a las actividades, por ejemplo: hora de merendar, hora de la salida, etc.
Su pensamiento es intuitivo, fuertemente ligado a lo que percibe directamente.
Hace diferencia entre lo real y lo imaginario.
Establece semejanzas y diferencias entre objetos,  referidas a los elementos tales como forma, color y tamaño.
Repite poemas conocidos para él.
Identifica y nombra colores primarios y secundarios.
Nombre la primera, la del medio y la última posición.
Cuenta hasta 10 de memoria, pero su concepto numérico no va más allá de uno dos, muchos, ninguno.
El dibujo típico del hombre lo representa con una cabeza con dos apéndices como piernas, ojos, nariz y boca (alrededor de los 4 años), observándose una mejor estructuración en la representación de la figura humana alrededor de los 5 años.
Da nombre a lo que dibujo o construye, y la intención precede a su ejecución.
Identifica nombrando o señalando las partes que faltan a un objeto o ilustración.
Hace conjuntos de 1 a 10 elementos siguiendo una muestra.
Sus ¿por qué? Obedecen más a un sentido finalista que a uno causal.
Maneja correctamente relaciones espaciales simples: arriba, abajo, afuera, adentro, cerca, lejos.
Clasifica por 1 atributo a los 4 años, logrando por 2 atributos alrededor de los 5 años.
Puede seriar de tres a cinco elementos.
De 4 a 5 años
Alrededor de los 4 años responde a la pregunta "¿por qué?" con un "porque si" o "porque no". Posteriormente, cerca de los 5 años sus explicaciones son más referidas a las características concretas de los objetos. Por ejemplo; ¿por qué son iguales?, ¿por qué los dos son rojos?
Le gusta mucho hacer preguntas, aunque con frecuencia no le interesan las respuestas.
Su ubicación temporal es deficiente, aún vive más que nada en el presente. Maneja inadecuadamente los términos ayer, hoy y mañana.
Ordena secuencias con dibujos impresos para formar una historia con relación lógica.
Comienza la noción de lo estético (expresiones de alegría o rechazo al presentarle objetos bonitos o feos).
De manera general se puede decir que el niño en esta edad presenta las siguientes características: clasifica objetos por lo atributos (tamaño y forma). Hojea el cuento hasta el final. Participa en obras de teatro sencillas asumiendo el papel de algún personaje de la historia. Arma rompecabezas de 24 piezas y más. Imita a los modelos de televisión y propagandas.
De 5 a 6 años
Completa un laberinto simple.
Dice el día y mes de su cumpleaños.
Su capacidad de atención aumenta notablemente. Permanece hasta 45 – 50 minutos desarrollando la misma actividad.
Se interesa por el origen y utilidad de las cosas que lo rodean.
No tiene dominio claro de la concepción del tiempo.
Clasifica por 3 atributos.
Realiza seriaciones hasta de 10-12 elementos.
Coloca varias cosas en orden tomando en consideración algunos de los siguientes criterios: tamaño, tonalidades de un color, grosor, peso o sonido.
Identifica y nombra: círculo, cuadrado, triángulo, rectángulo, óvalo, rombo, hexágono.
Cuenta por lo menos hasta 20 objetos y dice cuantos hay.
Establece correspondencia 1 a 1, comparando el número y la cantidad de elementos de manera correcta.
De 5 a 6 años
Identifica los números del 1 al 50, y reproduce por lo menos del 1 al 20.
Alrededor de los 5 años responde a la pregunta "¿por qué?" con explicaciones referidas a las características concretas de los objeto. Por ejemplo "¿Por qué los dos son rojos? Posteriormente, cerca de los 6 años su nivel es más abstracto, por ejemplo "¿por qué los dos tienen el mismo color?".
Identifica "mas grande que…", "más pequeño que...".
Discrimina semejanzas y diferencias entre objetos tomando como criterio detalles de dichos objetos.
Interpreta relaciones causales en sencillos fenómenos naturales.
Sigue la trama de un cuento y repite con precisión una secuencia de hechos.
Manifiesta un recuerdo claro de hechos y lugares remotos.
Al dibujar o pintar siempre la idea precede a la obra sobre el papel.
Arma rompecabezas de 20 a 30 piezas.
Conocer elementos de tiempo como antes, después, más tarde, más temprano, etc.
De manera global podemos decir que los niños en la edad comprendida entre lo 5 y 6 años ordena cosas de las más pequeñas a las más grandes y señala cual es la primera y la última. Dibuja cuellos, hombros, figuras proporcionadas, dos piezas de vestidos y expresión facial. Resuelve los juegos de memoria de figuras conocidas. Hace comentarios relacionados al cuento que está leyendo. También imita espontáneamente gestos y posturas de sus compañeros.
   ACTIVIDADES QUE PERMITEN ESTIMULAR EL DESARROLLO COGNITIVO DEL NIÑO:
·         Escoger Recursos (Observar)
·         Explorar y conocer el ambiente o los objetos del mismo, identificar personas que lo rodean, o materiales por sus etiquetas (Comunicar).
·         Conversar acerca del uso de los objetos con los que desea trabajar (Clasificar).
·         Pensar y comunicar lo que desea hacer.
·         Realizar dibujos de los objetos que están a su alrededor.
·         Explorar con todos los sentidos, permitirle que se plantee preguntas, buscando nuevas respuestas.
·         Interesarse por los hechos y fenómenos que ocurren a su alrededor.
·         Reconocer características en los objetos tomando en cuenta color, tamaño, peso, temperatura, formas y texturas.
·         Reconocer semejanzas y diferencias en diversos materiales (Comparar).
·         Reconstruir uniendo partes para formar un todo.
·         Clasificar objetos.
·         Seriar por ensayo y error.
·         Comparar cantidades, muchos, pocos.
·         Establecer correspondencias uno a uno.
·         Reconocer y corresponder numerales.
·         Ordenar y establecer relaciones.
·         Agrupar, clasificar libros o cualquier otro material escrito.
·         Relatar situaciones de los personajes.
·         Comentar situaciones ya vividas en relación con los relatos, sucesos escritos.
·         Anticipar escenas durante los relatos.
·         Identificar acciones pasadas, presentes y futuras en los cuentos o acciones reales.
·         Utilizar nociones temporales tales como: primero, luego, al final, antes, después, ayer, hoy, mañana.
·         Comentar sobre las palabras escritas en los cuentos o cualquier otro material impreso.
·         Descifrar lo que sucede en los relatos a través de la interpretación de fotografías con lugares, personajes, animales o cosas reales.

Como dato final comprendimos cuales son algunas de las muchas actividades que se pueden realizar a nivel docente con los niños, para poder brindarles diversas actividades que estimules su desarrollo cognitivo.

BIBLIOGRAFÍA.
·         VERACOECHEA TROCONIS, Gladys:
La Evaluación del niño preescolar.
Segunda Edición. Edición y Distribución OFINAPRO.
Caracas, 2.001.
·         Guía Práctica de Actividades para niños Preescolares.
Tomo I y II. Grupo Didáctico 2001, C.A.
Caracas, Venezuela.
·         www.kindergym.cl